Inflamacion del tendon de aquiles

Tratamiento casero de la tendinitis de aquiles

La tendinitis de Aquiles es una enfermedad que afecta al tendón de Aquiles, que conecta los músculos de la parte posterior de la pantorrilla con el hueso del talón. Las personas físicamente activas y con edades comprendidas entre los 30 y los 50 años son las más propensas a desarrollar este problema. Aunque pueden surgir complicaciones si no se trata rápidamente, es muy tratable y la mayoría de las personas se recuperan completamente. Los especialistas en pies y tobillos de Cary Orthopaedics tratan la tendinitis de Aquiles y muchas otras afecciones. Nuestros médicos se centran no sólo en el tratamiento de los síntomas de las lesiones de pie y tobillo, sino en la comprensión de la causa subyacente del dolor. Aquí, nuestros expertos comparten todo lo que necesita saber sobre la tendinitis de Aquiles.

El tendón de Aquiles es un fuerte cordón fibroso que une el músculo de la pantorrilla al hueso del talón. Este tendón se utiliza cuando se camina, se corre, se salta o se está de pie sobre las puntas de los pies. Cuando se utiliza continuamente este tendón durante la actividad física, como correr y saltar, puede producirse una inflamación. Esta dolorosa inflamación se conoce como tendinitis de Aquiles.

Prueba de pellizco del tendón de aquiles

La tendinitis de Aquiles es una inflamación (irritación e hinchazón) del tendón de Aquiles. El tendón de Aquiles es una banda de tejido resistente en la parte posterior del pie. Conecta el hueso del talón con los músculos de la pantorrilla.

El tratamiento de la tendinitis de Aquiles comienza con un descanso de la actividad que ha provocado la lesión. Por lo general, no hay problema en realizar ejercicios sin carga de peso, como la natación, el ciclismo y actividades de estiramiento como el yoga. Si alguien con tendinitis de Aquiles no descansa, el tendón puede dañarse más.

Cuáles son las causas de la tendinitis de aquiles

El tendón de Aquiles es el más fuerte del cuerpo y une el hueso del talón con el músculo de la pantorrilla. Los problemas del tendón de Aquiles son algunas de las afecciones más comunes que ven los médicos deportivos. Los trastornos crónicos y duraderos del tendón de Aquiles pueden ir desde las lesiones por uso excesivo hasta el desgarro del tendón.

El dolor en el talón suele estar causado por una combinación de problemas agudos y crónicos. Entre ellos se encuentran las afecciones inflamatorias -como la tendinitis crónica del tendón de Aquiles, la paratenonitis, la tendinitis de inserción del tendón de Aquiles y la bursitis retrocalcánea-, así como la afección degenerativa conocida como tendinosis.

La paratenonitis es una lesión aguda del tendón de Aquiles causada por el uso excesivo. Consiste en la inflamación de la cubierta del tendón de Aquiles. «En los casos realmente agudos, el tendón puede parecer una salchicha, porque está muy hinchado», dice el doctor Russell Warren, cirujano ortopédico especializado en medicina deportiva del Hospital for Special Surgery de Nueva York. Los corredores de maratón suelen experimentar este tipo de hinchazón después de las carreras largas. Los corredores pueden quejarse de rigidez y malestar al principio de la carrera, pero se sobreponen a las molestias. Los síntomas suelen agravarse al correr y aliviarse con el descanso. Si no se trata, la paratenonitis puede progresar hasta el punto de dificultar cualquier carrera.

Ejercicios para la tendinitis de aquiles

El tendón de Aquiles -donde se producen los trastornos del tendón de Aquiles- es la banda de tejido que recorre la parte posterior de la parte inferior de la pierna, conectando el músculo de la pantorrilla con el hueso del talón. También llamado cordón del talón, el tendón de Aquiles facilita la marcha al ayudar a levantar el talón del suelo.

La tendinitis de Aquiles es una inflamación del tendón de Aquiles. Esta inflamación suele ser de corta duración. Con el tiempo, si no se resuelve, la afección puede evolucionar hacia una degeneración del tendón (tendinosis de Aquiles), en la que el tendón pierde su estructura organizada y es probable que desarrolle desgarros microscópicos. A veces la degeneración afecta al lugar donde el tendón de Aquiles se une al hueso del talón. En raras ocasiones, la degeneración crónica, con o sin dolor, puede provocar la rotura del tendón.

Como trastornos por «uso excesivo», la tendinitis y la tendonosis del tendón de Aquiles suelen estar causadas por un aumento repentino de una actividad repetitiva en la que interviene el tendón de Aquiles. Dicha actividad somete al tendón a una tensión excesiva con demasiada rapidez, lo que provoca una microlesión de las fibras del tendón. Debido a esta tensión continua en el tendón, el cuerpo es incapaz de reparar el tejido lesionado. La estructura del tendón se altera entonces, lo que provoca un dolor continuo.