Diferencias entre mascarilla higienica y quirurgica

Diferencias entre mascarilla higienica y quirurgica

máscara ffp1

La emergencia sanitaria provocada por la propagación del virus SARS-COV-2 ha obligado a adoptar medidas pasivas contra el contagio, como el distanciamiento social. También se recomienda el uso de mascarillas filtrantes, de los diferentes tipos disponibles en el mercado, como las mascarillas quirúrgicas y faciales filtrantes (FFP1, FFP2 y FFP3).

El objetivo de este trabajo, dentro del marco normativo de referencia italiano y europeo, es sugerir una aplicación racional de las metodologías existentes que permitan conocer y valorar las características y/o fabricar una mascarilla facial destinada a ser utilizada por la comunidad. Además de esto, el estudio pretende proporcionar un marco normativo correcto e información útil para un correcto uso y eliminación de las mascarillas. Otro propósito es la evaluación de los aspectos higiénicos, sanitarios y normativos relacionados con el uso y la eliminación de las mascarillas.

El análisis de las mascarillas filtrantes se basa en la revisión de la literatura científica, el estado de la tecnología y los medios/materiales filtrantes disponibles. Se hace referencia a los mecanismos y dispositivos de filtrado, a los métodos de ensayo, a las características técnicas, de fabricación y de rendimiento, y al marco normativo de referencia italiano y europeo. También se hace referencia a los aspectos higiénicos, sanitarios y normativos relacionados con el uso y la eliminación de las mascarillas.

máscara ffp2

En primer lugar, los dos tipos de protección difieren en su funcionamiento. Las mascarillas quirúrgicas se fabrican principalmente para evitar que las partículas exhaladas por el usuario -por ejemplo, saliva o mucosidad- contaminen el entorno de trabajo. Las mascarillas de respiración, por el contrario, protegen al usuario de las partículas potencialmente peligrosas creadas por el entorno de trabajo.

Los dos tipos también se ajustan de forma diferente, ya que las mascarillas de respiración se cierran herméticamente a la cara y las mascarillas quirúrgicas se ajustan de forma más holgada. Los respiradores incluyen medios de filtrado especializados, mientras que las mascarillas no suelen hacerlo. El tiempo de uso y ciertas normas reglamentarias también difieren entre ambos.

Ayuda a evitar que las partículas expulsadas por el usuario (como saliva, mucosidad, etc.) contaminen el entorno de trabajo. También reduce la posibilidad de que la sangre y otros fluidos corporales entren en la boca y la nariz del usuario.

normas ffp

Las mascarillas de respiración de tamaño adulto no están diseñadas para proteger a los niños, ya que las caras de los niños pueden ser demasiado pequeñas para que las mascarillas de respiración de los adultos se ajusten correctamente y, por lo tanto, pueden no proporcionar una protección adecuada. Los niños deben usar respiradores de tamaño específico para niños, cuando estén disponibles, o usar máscaras quirúrgicas, si la protección es necesaria.

Este artículo ofrece una introducción a los diferentes tipos de máscaras y a sus principales propiedades. Para la fabricación o las pruebas de las mascarillas, consulte las normas aplicables para obtener información completa sobre las especificaciones de las mascarillas médicas (por ejemplo, EN 14683 o ASTM-F2100).

¿es segura la mascarilla no médica para el covid

Una de las barreras clave para evitar el contagio, además de la limpieza de superficies, la limpieza de manos, el retraimiento social o evitar tocarse la cara, la nariz, los ojos y la boca, es el uso de mascarillas. Aunque hay que tener en cuenta que el uso de la mascarilla por sí solo no será efectivo, si no se utiliza junto con el resto de medidas.

Por lo tanto, la vuelta a la normalidad pasará por un uso generalizado de las mascarillas, junto con el resto de medidas, lo que nos permitirá cumplir el primer objetivo de no contagiar a los demás, ya que si todos usáramos mascarillas, nadie contagiaría a nadie.

Hay que tener en cuenta que actualmente hay cada vez más evidencias que demuestran que no sólo los enfermos «sintomáticos», que serían la punta del iceberg, son los que transmiten el virus, sino que también los «presintomáticos» (1-2 días antes de presentar síntomas) o los llamados «portadores asintomáticos» pueden ser transmisores del virus. Precisamente para hacer frente a esta población potencialmente contagiosa que pasa desapercibida, se deben utilizar indistintamente mascarillas quirúrgicas o higiénicas y extremar las precauciones y medidas que hemos comentado anteriormente. La falta de evidencia hizo que inicialmente no se recomendara el uso de mascarilla médica a personas asintomáticas o que no estuvieran a cargo de pacientes o personas de riesgo.