Tiempo de recuperación de una artrolisis

Artrólisis abierta de rodilla

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La cirugía artroscópica de rodilla puede ser una opción de tratamiento para ciertos tipos de dolor de rodilla. La cirugía artroscópica es un procedimiento que consiste en introducir una pequeña cámara en el interior de la articulación. A través de otras pequeñas incisiones, se pueden introducir instrumentos para reparar o eliminar estructuras dañadas. La cirugía artroscópica de rodilla suele denominarse «exploración de la rodilla» o artroscopia de rodilla.

Muchos de los procedimientos quirúrgicos que se realizan habitualmente por artroscopia se realizaban antes a través de las incisiones más grandes. La ventaja de la artroscopia es poder realizar esos procedimientos quirúrgicos sin dañar las estructuras normales alrededor de la articulación. Al ser menos invasiva, se espera que haya menos dolor y una recuperación más rápida.

Artrofibrosis

El procedimiento de desbridamiento y artrólisis del codo se lleva a cabo mediante un procedimiento abierto o de cerradura. El objetivo de la operación es evaluar la gravedad de los daños en el cartílago de la articulación del codo, tras lo cual se pueden eliminar los cuerpos sueltos y los osteofitos para permitir un mayor movimiento. Al mismo tiempo, se puede liberar la cápsula que envuelve el codo, lo que, combinado con la extirpación de osteofitos, suele dar lugar a una mejora de la amplitud de movimiento del codo. Esta intervención suele realizarse si la rigidez o cualquier cambio artrítico asociado están más avanzados, de modo que no está indicado un procedimiento de Outerbridge-Kashiwagi (OK).

Artrólisis de rodilla

La rigidez del codo es un problema común que se asocia a numerosas afecciones, como la artrosis, las fracturas y otras lesiones de la articulación del codo, así como el desarrollo como resultado de cirugías y tratamientos anteriores. La cirugía de artrólisis de codo es necesaria para aumentar la amplitud de movimiento y la función de la articulación del codo y se recomienda a los pacientes que no pueden doblar (flexionar) el codo hasta 130˚ o enderezar (extender) más de 30˚ y a los que no pueden rotar la articulación del codo más de 45˚ en ambas direcciones (pronación/supinación).

La artrólisis de codo implica la liberación de todos los tejidos blandos que interfieren con el rango completo de movimiento en la articulación del codo. Durante la artrólisis del codo se realizan varias incisiones pequeñas en el lateral y en la parte posterior de la articulación del codo. Se inspecciona la parte delantera del codo y se desbrida el tejido cicatrizado dentro del codo. La cápsula articular restringida y los tejidos contraídos se liberan para permitir un mayor movimiento. Primero se libera el lado externo (lateral) de la articulación y se dividen las adherencias. A continuación se libera la cápsula articular restringida y los tejidos contraídos del lado interno (medial) de la articulación. A continuación se libera el ligamento medial del lado interno del codo para mejorar aún más la amplitud de movimiento dentro de la articulación. A continuación, se tratan las posibles anomalías óseas. A continuación se utilizan pequeños puntos de mariposa para cerrar las heridas.

Artrólisis artroscópica de rodilla

La artrólisis artroscópica es una técnica fiable para el tratamiento de la rigidez de la rodilla debida a la artrofibrosis tras la sustitución de ligamentos o tras el tratamiento de una fractura de rodilla. Sin embargo, su uso es poco frecuente para esta indicación en la artroplastia total de rodilla (ATR). En este estudio, nos preguntamos si la artroscopia es una técnica fiable para el tratamiento de la rigidez de la rodilla tras una ATR, debido a la artrofibrosis.

Cuatro hombres con una media de edad de 54 años (38-70) se sometieron a una artroscopia de rodilla por una historia de artrofibrosis tras una ATR. En dos casos, la artrofibrosis había aparecido después de una ATR primaria realizada por limitación de la amplitud de movimiento y en otros dos casos había seguido a una artroplastia de revisión. La flexión media de la rodilla antes de la ATK era de 80 grados (40-110) y de 105 grados (100-120) después de realizar la ATK. Las rodillas no se movilizaron bajo anestesia, aunque la flexión media fue de 75 grados (60-80) 15 días después de la PTC. La indicación de la artroscopia fue una amplitud de movimiento de la rodilla sin dolor. La artroscopia se realizó 6 meses (2,5-12) después de la ATR y en ese momento la flexión estaba limitada a 65 grados (60-80). La extensión se limitó en 2 casos a 10 grados y 30 grados. Los pacientes fueron evaluados una media de 20 meses (8-36) después de la artroscopia. Con 2 portales peripatelares se seccionaron las adherencias en la bolsa suprapatelar, los 2 retináculos y las bandas adhesivas en las 2 canaletas. Se utilizaron dos portales anteriores adicionales en caso de retraso en la extensión. Se colocó un drenaje de aspiración y se suturaron los portales. Se puso en marcha una máquina de movimiento pasivo continuo en la sala de recuperación.