Que es el diagnostico

diagnóstico y tratamiento

Realizados a partir de una muestra de sangre, orina, heces o tejido, los DIVs evalúan si una persona tiene una condición específica, un biomarcador o una predisposición genética. Suelen realizarse lejos del paciente, en laboratorios clínicos, lo que hace que sean menos visibles y que su función sea menos conocida. Pero esto también está cambiando, ya que cada vez se crean más pruebas para su uso en casa. Desde las pruebas de embarazo hasta los monitores de diabetes, los diagnósticos in vitro están proporcionando a los pacientes información sobre su salud y dando a los médicos las herramientas que necesitan para elegir los tratamientos óptimos para las personas a su cargo.

Más allá de estos fines de las pruebas de diagnóstico, es importante saber que no tratan a los pacientes ni curan las enfermedades, sino que son un paso integral hacia ambos.    No entran en contacto directo con el paciente, ya que sólo necesitan una muestra del mismo para obtener resultados. La repercusión de estos resultados en las decisiones sanitarias es importante y vital, aunque también depende del buen criterio del profesional médico y de la elección adecuada del tratamiento. Las pruebas de diagnóstico in vitro sirven de guía y proporcionan información esencial sobre la salud y el cuidado de la misma.

diagnóstico frente a pronóstico

El diagnóstico médico (abreviado Dx,[1] Dx o Ds) es el proceso de determinar qué enfermedad o afección explica los síntomas y signos de una persona. La mayoría de las veces se denomina diagnóstico, con el contexto médico implícito. La información necesaria para el diagnóstico suele recogerse a partir de la historia clínica y la exploración física de la persona que busca atención médica. A menudo, también se realizan uno o más procedimientos de diagnóstico, como pruebas médicas, durante el proceso. A veces el diagnóstico póstumo se considera un tipo de diagnóstico médico.

El diagnóstico suele ser difícil, porque muchos signos y síntomas son inespecíficos y sólo pueden ser realizados por profesionales sanitarios registrados y autorizados. Por ejemplo, el enrojecimiento de la piel (eritema), por sí mismo, es un signo de muchos trastornos y, por lo tanto, no indica al profesional sanitario lo que está mal. Por lo tanto, debe realizarse un diagnóstico diferencial, en el que se comparan y contrastan varias explicaciones posibles. Esto implica la correlación de varias piezas de información, seguida del reconocimiento y la diferenciación de patrones. En ocasiones, el proceso se ve facilitado por un signo o síntoma (o un grupo de varios) que es patognomónico.

diagnóstico del paciente

El diagnóstico médico (abreviado Dx,[1] Dx o Ds) es el proceso de determinar qué enfermedad o condición explica los síntomas y signos de una persona. En la mayoría de los casos se denomina diagnóstico, con el contexto médico implícito. La información necesaria para el diagnóstico suele recogerse a partir de la historia clínica y la exploración física de la persona que busca atención médica. A menudo, también se realizan uno o más procedimientos de diagnóstico, como pruebas médicas, durante el proceso. A veces el diagnóstico póstumo se considera un tipo de diagnóstico médico.

El diagnóstico suele ser difícil, porque muchos signos y síntomas son inespecíficos y sólo pueden ser realizados por profesionales sanitarios registrados y autorizados. Por ejemplo, el enrojecimiento de la piel (eritema), por sí mismo, es un signo de muchos trastornos y, por lo tanto, no indica al profesional sanitario lo que está mal. Por lo tanto, debe realizarse un diagnóstico diferencial, en el que se comparan y contrastan varias explicaciones posibles. Esto implica la correlación de varias piezas de información, seguida del reconocimiento y la diferenciación de patrones. En ocasiones, el proceso se ve facilitado por un signo o síntoma (o un grupo de varios) que es patognomónico.

diagnóstico médico

El diagnóstico médico (abreviado Dx,[1] Dx o Ds) es el proceso de determinar qué enfermedad o condición explica los síntomas y signos de una persona. En la mayoría de los casos se denomina diagnóstico, con el contexto médico implícito. La información necesaria para el diagnóstico suele recogerse a partir de la historia clínica y la exploración física de la persona que busca atención médica. A menudo, también se realizan uno o más procedimientos de diagnóstico, como pruebas médicas, durante el proceso. A veces el diagnóstico póstumo se considera un tipo de diagnóstico médico.

El diagnóstico suele ser difícil, porque muchos signos y síntomas son inespecíficos y sólo pueden ser realizados por profesionales sanitarios registrados y autorizados. Por ejemplo, el enrojecimiento de la piel (eritema), por sí mismo, es un signo de muchos trastornos y, por lo tanto, no indica al profesional sanitario lo que está mal. Por lo tanto, debe realizarse un diagnóstico diferencial, en el que se comparan y contrastan varias explicaciones posibles. Esto implica la correlación de varias piezas de información, seguida del reconocimiento y la diferenciación de patrones. En ocasiones, el proceso se ve facilitado por un signo o síntoma (o un grupo de varios) que es patognomónico.