Baja por rotura tendon supraespinoso

Reparación del tendón del supraespinoso

Los músculos del manguito de los rotadores se unen al omóplato y se convierten en tendones que se unen a la parte superior del hueso del brazo (húmero), cerca de la cavidad del hombro. Cuando los músculos del manguito rotador se contraen y tiran de los tendones, éstos tiran del hueso. Este tirón ayuda a mover el brazo (húmero).

Hay cuatro músculos del manguito rotador y, por tanto, cuatro tendones del manguito rotador. Los tendones tienen un grosor de aproximadamente 1 centímetro (tan grueso como el dedo meñique) y una anchura de 2-3 centímetros (la anchura de dos o tres dedos). Se unen al hueso del húmero, alrededor de la parte superior, cerca de la articulación, y ayudan al movimiento del hombro.

Los cambios en el manguito de los rotadores que lo debilitan se producen alrededor de los 30 años y aumentan después. Muchas personas no son conscientes de estos cambios porque no siempre causan dolor. Estos cambios no pueden verse inicialmente sin un microscopio, pero a veces pueden aparecer en una resonancia magnética.

Las resonancias magnéticas son leídas por un radiólogo que se refiere a estos cambios iniciales como «tendinosis». Los cambios de la tendinosis son una parte normal del proceso de envejecimiento y, por lo general, no es necesario tratarlos a menos que causen dolor.

Desgarro de espesor total del tendón del supraespinoso con retracción

Las articulaciones del hombro están formadas por tres huesos diferentes -la clavícula, el húmero y la escápula- y la cabeza del húmero y la cavidad glenoidea o «fosa» de la escápula se combinan para crear la articulación esférica que permite que el brazo se mueva en una amplia gama de ángulos.

Desgarro del manguito de los rotadores es el término comúnmente utilizado por el público en general para describir cualquier desprendimiento o desgarro de los tendones que conectan o unen el músculo de su hombro a la cabeza del húmero.

Este tipo de desgarros puede ser sintomático -lo que significa que causa un dolor importante e impide su capacidad para realizar las tareas básicas de la vida diaria- o asintomático, lo que significa que el desgarro no causa un dolor importante, pero aún así debe ser controlado por un cirujano ortopédico ya que los desgarros pueden empeorar con el tiempo.

Un desgarro agudo del músculo supraespinoso puede producirse junto con lesiones como la dislocación del hombro, las fracturas de clavícula u otras lesiones del manguito de los rotadores que pueden producirse como resultado de cosas como una caída sobre el brazo extendido o el intento de levantar algo demasiado pesado; además, hay una variedad de deportes en los que los atletas son propensos a sufrir daños en el hombro, como el béisbol, el baloncesto, el rugby, el fútbol americano y el tenis.

Tratamiento de la rotura del tendón del supraespinoso

En un artículo sobre «Hombros rígidos y dolorosos», publicado en el Boston Medical and Surgical Journal del 31 de mayo de 1906, al hablar de la rotura del tendón del supraespinoso en relación con la bursitis subacromial, presupuse, por motivos anatómicos, los síntomas probables de dicha rotura de la siguiente manera:

«Un síntoma teórico (ya que el supraespinoso queda fuera de combate) debería ser la persistencia de la abducción pasiva y la pérdida de la activa. Sin embargo, todavía no estoy preparado para decir esto, porque en la mayoría de los casos el dolor es tan grande que el espasmo impide incluso el movimiento pasivo, y más tarde la adhesión toma el lugar del espasmo. Cuando se produce la rotura del tendón, probablemente sólo sea parcial y siga existiendo una adherencia en forma de Y que realice parte de la función. De forma similar, el cuádriceps puede extender el fémur cuando se rompe la rótula si no se rompen las expansiones laterales de su tendón. No obstante, creo que la función activa del supraespinoso es importante en la elevación del brazo.»

FIGURA 40. RAYOS X DEL ESPÍRITU MOSTRADO EN LA FRONTERA Debido al hecho de haber sido disecado, el aire ha entrado tanto en la articulación como en la bursa, un poco de la manera indicada en el diseño de la cubierta. Sugiere las apariencias que podríamos ver si utilizáramos inyecciones de aire o de líquido opaco en la bursa y en la articulación. Muestra una pequeña irregularidad en la superficie de la tuberosidad, que en el cuadro da la apariencia que he llamado «volcán»; es decir, una pequeña eminencia que tiene un lugar parecido a un cráter en su centro. Estas pequeñas eminencias se encuentran en muchos casos antiguos de rotura del supraespinoso. Pueden representar una osteítis productiva debida a la irritación por el contacto con el acromion durante la elevación. La figura también muestra dos pequeñas cavernas como las ilustradas en la Lámina V, Fig. 1 y Fig. 2. No estoy seguro de lo que indican estas cavernas.

Cirugía de rotura del tendón del supraespinoso

El hombro está formado por tres huesos: el hueso del brazo (húmero), el omóplato (escápula) y la clavícula. El hombro es una articulación esférica: la bola, o cabeza, del hueso superior del brazo encaja en una cavidad poco profunda en el omóplato.

El brazo se mantiene en la cavidad del hombro gracias al manguito de los rotadores. El manguito de los rotadores es un grupo de cuatro músculos que se unen en forma de tendones para formar una cubierta alrededor de la cabeza del húmero. El manguito rotador une el húmero al omóplato y ayuda a levantar y rotar el brazo.

Entre el manguito de los rotadores y el hueso de la parte superior del hombro (acromion) hay una bolsa lubricante llamada bursa. La bursa permite que los tendones del manguito rotador se deslicen libremente cuando usted mueve el brazo. Cuando los tendones del manguito rotador se lesionan o se dañan, esta bursa también puede inflamarse y doler.

Si se cae sobre el brazo extendido o levanta algo demasiado pesado con un movimiento brusco, puede desgarrarse el manguito de los rotadores. Este tipo de desgarro puede producirse con otras lesiones del hombro, como una clavícula rota o un hombro dislocado.