Dolor parte delantera pie

dolor en el antepié por la mañana

En la parte inferior de la pierna hay dos huesos llamados tibia (hueso de la espinilla) y peroné. Estos huesos se articulan (conectan) con el astrágalo o hueso del tobillo en la articulación tibiotalar (articulación del tobillo), lo que permite que el pie se mueva hacia arriba y hacia abajo.

El pie puede dividirse en tres secciones anatómicas denominadas pie trasero, pie medio y pie delantero. El pie trasero está formado por el hueso del astrágalo o tobillo y el hueso calcáneo o hueso del talón. El hueso calcáneo es el hueso más grande del pie, mientras que el hueso astrágalo es el más alto del pie. El calcáneo se une al hueso del astrágalo en la articulación subastragalina, lo que permite que el pie rote en el tobillo.

La parte media del pie contiene cinco huesos tarsianos: el hueso navicular, el hueso cuboide y 3 huesos cuneiformes. Conecta el antepié con el retropié mediante músculos y ligamentos. El principal ligamento es el ligamento de la fascia plantar. El pie medio es el responsable de formar los arcos de los pies y actúa como amortiguador al caminar o correr.

La parte delantera del pie está formada por los huesos de los dedos, llamados falanges, y los huesos metatarsianos, los huesos largos del pie. Las falanges se conectan con los metatarsianos en la bola del pie mediante unas articulaciones denominadas articulaciones falangio-metatarsianas. Cada dedo del pie tiene tres huesos de la falange y dos articulaciones, mientras que el dedo gordo contiene dos huesos de la falange, dos articulaciones y dos pequeños huesos sesamoideos redondos que permiten que el dedo se mueva hacia arriba y hacia abajo. Los huesos sesamoideos son huesos que se desarrollan dentro de un tendón sobre una prominencia ósea.

dolor en el antepié al correr

El ácido úrico es una sustancia química que se crea en el organismo cuando éste digiere y descompone ciertas sustancias de los alimentos llamadas purinas. La gota se hereda genéticamente y afecta más a los hombres que a las mujeres en una proporción de aproximadamente 3 a 1.

El síntoma principal son los ataques de dolor en las articulaciones, que suelen aparecer primero en el dedo gordo del pie. Otras articulaciones que pueden verse afectadas son el tobillo, el pie, las rodillas y, en casos graves, las muñecas, los codos y los dedos. Los enfermos de gota también pueden sufrir cálculos renales y daños en los riñones.

Las purinas se obtienen principalmente de los alimentos, y son esenciales para que el cuerpo funcione correctamente. El exceso de purinas se elimina normalmente por la orina. Pero a veces, un exceso puede provocar niveles elevados de urato (un producto de descomposición de las purinas) en la sangre. Esto se llama hiperuricemia, y puede dejar cristales de urato en forma de aguja dentro de las articulaciones.

Una afección similar, conocida como pseudogota, tiene síntomas parecidos. En ambas afecciones, los glóbulos blancos rodean los cristales químicos, lo que provoca una inflamación. En la seudogota, los cristales asociados se forman a partir de pirofosfato de calcio dihidratado, en lugar de ácido úrico, como en la gota. La seudogota requiere un tratamiento diferente.

alivio del dolor en el antepié

El dolor en el antepié es una de las razones más comunes para acudir a un cirujano de pie y tobillo.      Naturalmente, ¿tiene el paciente antecedentes de traumatismo, es corredor, está el dolor asociado con enrojecimiento, hinchazón y calor que sugieran una condición inflamatoria, es el dolor peor en los zapatos o en los pies descalzos, está el dolor asociado con cualquier entumecimiento o parestesia en los dedos? ¿Ha notado el paciente algún cambio particular en la forma de su pie, en particular la separación de los dedos, la formación de un dedo en martillo y padece el paciente alguna enfermedad sistémica como artritis reumatoide o diabetes?

dolor en el antepié al caminar

El dolor crónico del antepié es un problema frecuente en la práctica clínica diaria. La patología mecánica del antepié, habitualmente denominada metatarsalgia estática, representa el motivo de consulta más frecuente en la patología del pie. La causa es un trastorno funcional o una alteración anatómica de la arquitectura del antepié. La metatarsalgia puede tener su origen en una amplia gama de afecciones. Las etiologías del dolor crónico se describen de medial a lateral con patologías del primer rayo (hallux valgus, hallux rigidus y patología de los sesamoides) e insuficiencia del primer rayo, patologías del segundo, tercer y cuarto rayo y de los espacios intermetatarsianos (síndrome del segundo rayo, enfermedad de Freiberg, neuroma de Morton, fracturas metatarsianas por estrés o insuficiencia ósea, bursitis intermetatarsiana) y patología del quinto rayo (bursitis lateral, quintus varus). En ocasiones, el dolor en el antepié también puede estar causado por enfermedades reumáticas inflamatorias crónicas (artritis reumatoide y psoriásica) con riesgo de alteración estructural de las articulaciones metatarsofalángicas. La patología de los dedos del pie puede, más raramente, explicar un dolor en el antepié. Así pues, varias condiciones patológicas pueden producir dolor en el antepié y el enfoque diagnóstico debe basarse siempre en la anamnesis y la exploración clínica. En un segundo momento, si la causa es difícil de establecer basándose únicamente en los hallazgos clínicos, la radiografía y la ecografía son hoy en día las investigaciones auxiliares más útiles.