Pomada para codo de tenista

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La gran mayoría -hasta el 95%- de los casos de codo de tenista pueden tratarse con éxito sin necesidad de cirugía. Existen varias opciones de tratamiento no quirúrgico, que van desde el reposo y la espera vigilante hasta la prescripción de medicamentos y la fisioterapia, entre otras modalidades. Los casos graves y/o recurrentes de codo de tenista a veces requieren cirugía.1-5

Muchos aspectos del tratamiento del codo de tenista siguen siendo controvertidos entre los médicos, por lo que las recomendaciones de tratamiento pueden variar mucho en función del médico o médicos que los pacientes decidan consultar. Por lo tanto, se aconseja a los pacientes que busquen una segunda o incluso una tercera opinión profesional si las recomendaciones de tratamiento de su médico actual no proporcionan un alivio adecuado. Algunos pacientes pueden encontrar que los tratamientos de profesionales no médicos, como quiroprácticos deportivos, fisioterapeutas, fisiatras o entrenadores deportivos, también pueden proporcionar alivio.

El protocolo RICE, o la combinación de reposo, hielo, compresión y elevación, suele emplearse como tratamiento de primera línea para el codo de tenista. Además del reposo, pueden aplicarse compresas de hielo cubiertas de tela en la zona afectada durante no más de veinte minutos cada dos o tres horas, dos o tres veces al día. Se pueden usar vendas ACE, mangas de compresión u otros dispositivos similares en el brazo afectado, y se puede elevar el brazo sobre un cojín, una mesa alta u otro tipo de plataforma. Este protocolo puede aliviar el dolor al tiempo que reduce la hinchazón y favorece la curación.

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Las molestias gastrointestinales y el dolor local suelen limitar el uso de los antiinflamatorios no esteroideos orales y la inyección de corticosteroides como tratamiento de la epicondilitis lateral. La administración transdérmica de un antiinflamatorio podría evitar estos efectos adversos.

Una muestra de conveniencia de 14 sujetos que cumplían los criterios clínicos de epicondilitis lateral crónica participó en este estudio aleatorio, doble ciego y cruzado. Cada sujeto se aplicó un gel orgánico liposomal de lecitina plurónica (PLO) sobre el codo lateral afectado tres veces al día durante una semana, seguido de un período de «lavado» de una semana sin gel. A continuación, se aplicó un segundo gel tópico de PLO de forma similar durante 1 semana. Ambos geles eran idénticos, pero sólo uno de ellos contenía diclofenaco al 2%. El orden de tratamiento fue aleatorio, y tanto el sujeto como el probador estaban cegados. El dolor y la fuerza isométrica de extensión de la muñeca se midieron mediante una escala visual analógica del dolor (EVA) y un dinamómetro de prueba muscular manual montado, respectivamente, en los siguientes períodos de tiempo: justo antes de la aplicación del primer gel, el último día de uso del primer gel, el último día de la semana de lavado y el último día de uso del segundo gel. El análisis se realizó mediante mediciones repetidas.

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El nombre médico del codo de tenista es epicondilitis lateral o epicondilalgia porque el dolor se siente alrededor de la parte del hueso del húmero llamada epicóndilo lateral. En la mayoría de los casos, no es posible (ni necesario) especificar exactamente de dónde proviene el dolor.

Visite a su médico o fisioterapeuta si el dolor continúa después de haber descansado el codo durante una o dos semanas, si hay un dolor punzante que le impide dormir por la noche o si nota que los músculos del antebrazo se debilitan.

El tratamiento del codo de tenista tiene como objetivo reducir el dolor del codo y restablecer el movimiento y la función normales. Las medidas de autocuidado y el fortalecimiento a largo plazo son fundamentales para el tratamiento del codo de tenista. El tratamiento puede incluir fisioterapia y medicación. La cirugía sólo es una opción en los raros casos en los que el dolor no cede con los cuidados personales, los ejercicios de fortalecimiento, la fisioterapia y la medicación.

El fortalecimiento de los músculos de la muñeca y el hombro es muy importante para el cuidado a largo plazo del codo de tenista. Un fisioterapeuta puede mostrarle ejercicios progresivos para fortalecer los músculos del antebrazo y el hombro. El fisioterapeuta estudiará cómo influye el dolor en su vida y elaborará un plan individual con usted. Le ayudará a averiguar cómo moverse y realizar las actividades que necesita de diferentes maneras, en caso de que el dolor persista.

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Tratamiento de la epicondilitis lateral GREG W. JOHNSON, MD, KARA CADWALLADER, MD, SCOT B. SCHEFFEL, MD, y TED D. EPPERLY, MD, Family Medicine Residency of Idaho, Boise, IdahoAm Fam Physician.  2007 Sep 15;76(6):843-848.

Secciones del artículoLa epicondilitis lateral es un síndrome común por uso excesivo de los tendones extensores del antebrazo. A veces se denomina codo de tenista, aunque puede producirse con muchas actividades. La afección afecta a hombres y mujeres por igual y es más frecuente en personas de 40 años o más. A pesar de la prevalencia de la epicondilitis lateral y de las numerosas estrategias de tratamiento disponibles, son relativamente pocos los ensayos clínicos de alta calidad que respaldan muchas de estas opciones de tratamiento; la espera vigilante es una opción razonable. Los antiinflamatorios no esteroideos tópicos, las inyecciones de corticosteroides, la ultrasonografía y la iontoforesis con antiinflamatorios no esteroideos parecen proporcionar beneficios a corto plazo. El uso de una correa inelástica, no articular, en la parte proximal del antebrazo (férula para codo de tenista) puede mejorar la función durante las actividades diarias. Los ejercicios de resistencia progresiva pueden conferir resultados modestos a medio plazo. Las pruebas son contradictorias en cuanto a los antiinflamatorios no esteroideos orales, la movilización y la acupuntura. Los pacientes con síntomas refractarios pueden beneficiarse de la intervención quirúrgica. La terapia de ondas de choque extracorpóreas, el tratamiento con láser y la terapia de campo electromagnético no parecen ser eficaces.