Que es el asociacionismo

asociacionismo en psicología pdf

El asociacionismo es la idea de que los procesos mentales operan por la asociación de un estado mental con sus estados sucesores.[1] Sostiene que todos los procesos mentales están formados por elementos psicológicos discretos y sus combinaciones, que se cree que están formados por sensaciones o simples sentimientos.[2] En filosofía, esta idea se considera el resultado del empirismo y el sensacionismo.[3] El concepto abarca una teoría psicológica, así como una amplia base filosófica y una metodología científica.[2]

La idea se registra por primera vez en Platón y Aristóteles, especialmente en lo que respecta a la sucesión de recuerdos. En particular, el modelo se remonta a la noción aristotélica de que la memoria humana abarca todos los fenómenos mentales. El modelo fue discutido en detalle en la obra del filósofo, Memoria y reminiscencia[4]. Este punto de vista fue ampliamente adoptado hasta la aparición del asociacionismo británico, que comenzó con Thomas Hobbes[4].

Los miembros de la escuela asociacionista, entre ellos John Locke, David Hume, David Hartley, Joseph Priestley, James Mill, John Stuart Mill, Alexander Bain e Ivan Pavlov, afirmaban que el principio se aplicaba a todos o a la mayoría de los procesos mentales[5].

ejemplo de asociacionismo

El asociacionismo es la idea de que los procesos mentales operan por la asociación de un estado mental con sus estados sucesores.[1] Sostiene que todos los procesos mentales están formados por elementos psicológicos discretos y sus combinaciones, que se cree que están formados por sensaciones o simples sentimientos.[2] En filosofía, esta idea se considera el resultado del empirismo y el sensacionismo.[3] El concepto abarca una teoría psicológica, así como una base filosófica completa y una metodología científica.[2]

La idea se registra por primera vez en Platón y Aristóteles, especialmente en lo que respecta a la sucesión de recuerdos. En particular, el modelo se remonta a la noción aristotélica de que la memoria humana abarca todos los fenómenos mentales. El modelo fue discutido en detalle en la obra del filósofo, Memoria y reminiscencia[4]. Este punto de vista fue ampliamente adoptado hasta la aparición del asociacionismo británico, que comenzó con Thomas Hobbes[4].

Los miembros de la escuela asociacionista, entre ellos John Locke, David Hume, David Hartley, Joseph Priestley, James Mill, John Stuart Mill, Alexander Bain e Ivan Pavlov, afirmaban que el principio se aplicaba a todos o a la mayoría de los procesos mentales[5].

fundador del asociacionismo

La asociación dominó las teorías sobre la mente en el mundo anglosajón desde principios del siglo XVIII hasta mediados del XX y siguió siendo un concepto importante hasta el siglo XXI. Esta resistencia a lo largo de los siglos y las tradiciones intelectuales significa que se ha manifestado de muchas maneras diferentes en distintos puntos de vista de la mente. La idea básica, sin embargo, ha sido constante: algunos estados psicológicos se unen más fácilmente que otros, y un factor que explica esta conexión es el emparejamiento previo.

Los autores a veces remontan la idea a la breve discusión de Aristóteles sobre la memoria y el recuerdo. La asociación recibió su nombre – «la asociación de ideas»- en 1700, en el Ensayo sobre el entendimiento humano de John Locke. Los empiristas británicos que siguieron a Locke recogieron el concepto y lo incorporaron a una explicación general del pensamiento. En la tradición asociacionista resultante, la asociación era una relación entre «ideas» imaginativas en los trenes del pensamiento consciente. El auge del conductismo a principios del siglo XX trajo consigo una reformulación del concepto. Los conductistas trataron la asociación como un vínculo entre los estímulos físicos y las respuestas motoras, omitiendo cualquier proceso «mentalista» intermedio. Sin embargo, seguían tratando la asociación de forma tan central como los asociacionistas empíricos. En los trabajos de finales del siglo XX y principios del XXI, la asociación se trata de forma diversa como una relación entre estados mentales representativos definidos funcionalmente, como los conceptos, los estados «subrepresentacionales» (en el conexionismo) y la actividad en partes del cerebro como las neuronas, los circuitos neuronales o las regiones cerebrales. Como relación entre estados representacionales, la asociación se considera un proceso entre muchos otros en la mente; sin embargo, como relación entre actividades subrepresentacionales o neuronales, se suele considerar de nuevo como una explicación general del pensamiento.

ejemplo de psicología del asociacionismo

El asociacionismo es la idea de que los procesos mentales operan por la asociación de un estado mental con sus estados sucesores.[1] Sostiene que todos los procesos mentales están formados por elementos psicológicos discretos y sus combinaciones, que se cree que están formados por sensaciones o simples sentimientos.[2] En filosofía, esta idea se considera el resultado del empirismo y el sensacionismo.[3] El concepto abarca una teoría psicológica, así como una amplia base filosófica y una metodología científica.[2]

La idea se registra por primera vez en Platón y Aristóteles, especialmente en lo que respecta a la sucesión de recuerdos. En particular, el modelo se remonta a la noción aristotélica de que la memoria humana abarca todos los fenómenos mentales. El modelo fue discutido en detalle en la obra del filósofo, Memoria y reminiscencia[4]. Este punto de vista fue ampliamente adoptado hasta la aparición del asociacionismo británico, que comenzó con Thomas Hobbes[4].

Los miembros de la escuela asociacionista, entre ellos John Locke, David Hume, David Hartley, Joseph Priestley, James Mill, John Stuart Mill, Alexander Bain e Ivan Pavlov, afirmaban que el principio se aplicaba a todos o a la mayoría de los procesos mentales[5].